5 consejos para luego de terminar tu manuscrito

consejos-para-luego-de-terminar-tu-manuscrito

Han pasado meses, tal vez años, de esfuerzos continuados, noches desveladas, ideas rumiadas hasta no quedar nada de ellas, pelear con tus personajes, hacer salir a luz tus fantasmas, pulir una historia, pero por fin está listo, por fin terminaste tu manuscrito.

Debo ser sincero, pocos momentos hay más gratificantes como el ver la última página de una novela o cuento en el que haz trabajo por demasiado tiempo y saber que ya no viene nada más. Pero oye, esto no quiere decir que el trabajo haya terminado.

Es más, en gran medida, solo acaba de comenzar. Hay una escuela de poeta y narradores que creen que el verdadero oficio del escritor no viene de la primera escritura, sino de una constante, meditada y meticulosa edición del texto.

Bajo este precepto, la creación del manuscrito sería una tarea encargada al inconsciente, donde se vierten las palabras sin limitaciones ni condicionamientos; para luego refinar ese material y darle sentido, manteniendo las imágenes poderosas y descartando la morralla.

No voy a decirte que uses un método de trabajo así; tengo la impresión de que sería más adecuado para la poesía que para la narrativa (además de que la mayoría de sus exponentes son poetas). Pero lo que sí es cierto que debes tener un plan para ese manuscrito, siempre y cuando quieras que tenga una vida más allá de un rincón oculto de la gaveta de tu escritorio.

Por ello, a continuación te daré cinco consejos, o más bien cosas por hacer luego de escribir un libro.

Corregir es la clave

A veces cuesta entender la cantidad de revisiones que tiene cualquier libro desde su primer borrador hasta la versión que se pone a la venta. Solo para que te hagas una idea, Guerra y Paz, fue rescrita hasta siete veces; o El Ruido y la Furia, de mi maestro, William Faulkner, pasó por cinco procesos de corrección, y así él siguió creyendo que no pudo contar bien la historia que se expone en sus páginas.

Si dos de los mejores escritores de la historia se han visto en la necesidad de corregir sus obras tantas veces, me parece algo pretencioso creer que a la primera tu manuscrito esté listo para las editoriales o los concurso.

Mínimo, deberías releer tu obra al manos una vez para conseguir erratas, fallas de ortografía o errores de tecleo. Te sorprenderían las veces que me he topado con errores en los artículos que voy escribiendo en este blog (que releo un par de veces antes de publicar), por no decir en un borrador de cuento o novela, que llegan al punto de quitarme las ganas de seguir escribiendo por un rato.

Si no tienes la suficiente confianza en tus capacidades de edición, o solo te da flojera, entonces no hay nada de malo con pedir la ayuda de un corrector profesional. Aunque claro, eso sería como dejar que tu mamá te haga la tarea: resuelves por ahora, pero el problema sigue latente.

Un buen lector cero

Hasta hace poco no le veía la importancia a este punto, si tienes confianza en lo que escribes, pero la verdad es que esa confianza puede llegar a enceguecer. Cuando estaba de pasantía en la universidad me pidieron hacer una serie de entrevista, y aunque hubo una muy interesante con un crítico de cine sobre Martin Scorsece, la verdad es que fue más por cumplir.

El punto es que me lo tomé con irresponsabilidad y esto llevó a que me formaran tremendo lío porque en una entrevista llegue hasta a escribir mal en nombre de la entrevistada, esto sin contar el uso de sinónimos infelices y catástrofes ortográficas.

Así que antes de hacer nada con tu manuscrito tal vez debas considerar conseguir un buen lector cero: alguien de confianza que pueda decirte con toda libertad los fallos y problemas que pueda tener tu obra. Pero aparte de todo esto, debe ser alguien que tenga características a las del lector al cual te estás dirigiendo.

No te aísles

El oficio del escritor es uno de los más solitarios que existe: es necesario el silencio y el aislamiento para hacer germinar las historias. Pero luego terminamos sin audiencia, sin saber nada de nuestros lectores y sin crear expectativa en una obra.

No te digo que tengas que perder todo el día en las redes sociales ni nada por el estilo, pero estaría bien tener a tus potenciales lectores al tanto de los pequeños trabajos de tu obra. Algo tan simple con ventilar tus logros: el primer capítulo terminado, las primeras 100 páginas, un momento de bloqueo.

Esto hará que la soledad que buscas al escribir, tal vez no sea tan pesada.

Ten un objetivo claro

Ya tienes listo y corregido el libro, ahora qué hago con él. No tengo cómo hablar por todos los escritores, pero tengo la impresión de que el objetivo general es publicar. Pero es más fácil decirlo que hacerlo. Por eso tienes que tener un plan para el manuscrito.

Por lo general recomendaría que dejaras el manuscrito reposando en el gabinete un par de semanas y ya luego decidir qué hacer: dejarlo como un proyecto privado, contactar a las editoriales, si no crees tener cabida en los grandes sellos puedes probar suerte con una independiente, puedes presentarte a un concurso, tal vez creas mejor autoeditar.

Hay opciones, solo debes sopesarlas si es que quieres avanzar.

Toca pensar en el siguiente libro

Sin importar de lo que hagas con tu libro, ten presente algo, un verdadero escritor escribe por necesidad, casi que es una enfermedad. Así que luego de tomar un merecido descanso, toca pensar el siguiente libro. Y mientras antes lo hagas, tal vez mejor: me he dado cuenta que mientras más tiempo paso sin escribir más me cuesta recuperar el ritmo.

Como todos los oficios, la escritura se domina con la práctica.

Conclusiones

Les haré una confesión, todavía estoy peleando conmigo mismo en esta etapa del proceso: mucho de lo que escribo hasta la fecha no me parece lo suficiente bueno como para ir a buscar editoriales o algo parecido, así que solo me queda seguir escribiendo.

Y aun así, ya empecé a enviar propuestas, veremos que nace de todo esto. Creo que lo más intimidante de todo esto de soñar con ser escritor, es dar ese salto de fe que significa descubrir lo que tienes para decir y que, tal vez, signifique algo más para un completo desconocido que un mero entretenimiento.

Por lo demás, a escribir se aprende escribiendo.

Anuncios

4 comentarios en “5 consejos para luego de terminar tu manuscrito

  1. Hace dos años estoy con el borrador de mi novela y no veo la hora de ponerle FIN. Pero, disfruto tanto de mis casi 2000 palabras diarias, que el camino es hermoso, también. Tendré que usar tijeras a lo loco! jaja. Pero ya tengo pensado el segundo, escaletas y demás. Uno nunca sabe, como dices, qué nos espera hasta que lo vives. Mientras, a escribir se aprende escribiendo.
    Mucho éxito con tus propuestas. 🙂
    Abrazos.

    1. Bueno, yo voy por un camino más o menos parecido: estoy con el borrador de una novela gráfica mientras edito una novela, pienso en escribir otra y me preparo para unos cuantos concursos de cuentos.
      Uno de estos días voy a enloquecer, pero mientras tanto a seguir dandole a la maquina, aunque a veces no sepa por dónde continuar.
      Y que pases una Feliz Navidad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s