Cómo escribir buenos villanos

como-escribir-buenos-villanos

Toda buena historia se basa en el conflicto, en la lucha de dos fuerzas antagonistas que cada uno busca conseguir sus objetivos que por su naturaleza se contradicen entre ellos.

De allí que las mejores obras del Cine o la Literatura deban su éxito en buena parte a la construcción de un villano carismático, profundo y con una motivación que haga que como lectores simpaticemos con él.

La función dramática de un antagonista es vital para el desarrollo de la historia, a grandes rasgos es él quien genera los eventos que inician el viaje del protagonista y su lucha por conseguir su objeto del deseo.

La mejor ejemplificación de esto es la dinámica de los superhéroes: en los comics muchos superhéroes tienen un trasfondo más bien soso, pero, gracias a la eterna lucha contra sus villanos, sus historias se vuelven interesante.

¿No es acaso la mejor rivalidad de la ficción Batman contra el Joker?

Es más, un buen antagonista debe tener la misma importancia, quizás hasta más, que nuestro protagonista a la hora de diseñar nuestra trama.

De tal manera a continuación te presentaré una guía básica para escribir buenos antagonistas.

Función del antagonista

Cuando escribimos un relato bajo la estructura dramática tradicional, construimos una historia que gira en torno a un protagonista activo que lleva a cabo acciones para conseguir su objeto del deseo, ya sea una persona, un objeto o una posición.

Son los diferentes niveles de esta lucha y el proceso de nuestro protagonista por alcanzar esta meta lo que constituye cualquier historia que puedas imaginarte.

En consecuencia, el resto de personajes que habitan el mundo del relato se ven condicionados, de una u otra forma, por el accionar del protagonista.

Pero cuidado, esto no quiere decir que los demás personajes sean menos importantes o descartables: siguen siendo piezas importantes en el mecanismo de tu historia.

Y aquí es donde entra el antagonista, la fuerza que se le opone al protagonista. Es mediante la lucha con él, que el protagonista desarrolla su psicología y sus habilidades características. El antagonista es lo opuesto al protagonista, y es por este contraste que se reafirma su identidad.

Aquí es donde aparece uno de los errores más comunes al escribir antagonistas: convertirlos en poco más que el “malo maloso”, alguien perverso porque le da la gana serlo y que tiene planes descabellados como dominar el mundo porque puede y alguien tiene que hacerlo.

¿Qué es lo que hace al Joker tan buen villano? A diferencia de otros villanos de comics, él no odia a Batman, es más, en algunas historias se ha llegado a plantear que está enamorado de él y que actúa para atraer su atención y hacerlo mejor superhéroe, aunque sea generando caos y locura.

Pero allí está el detalle: Batman es un personaje que se debate en entre la locura y la lucidez, alguien que busca el orden hasta el punto de la compulsión, es paranoico y en extremo manipulador.

Lo que hace el Joker al pelear con Batman es ponerlo al límite, en un punto en el que tanto él como nosotros nos preguntamos ¿Quién de los dos es el loco aquí?

Cómo construir un villano memorable

Por ningún motivo deben tomarse estos consejos como una formula absoluta, pero creo que los puntos que voy a explicar a continuación te podrían ayudar a formular un método para construir mejores antagonistas.

Pero claro, siempre puedes adaptar las estas ideas en una forma que te funcionen más.

1. Motivación:

Como todo personaje, un buen villano tiene que tener una motivación poderosa y que justifique sus acciones. Es un error común hacer que esta clase de personajes sea una fuerza del mal: desde la perspectiva de cada uno de nosotros cada decisión que tomamos está justificada, de tal manera que nadie, por muy criminal que sea, se consideraría alguien malo.

Por mucho que hagamos algo que no nos guste o que termine afectando a otro, tenemos una justificación apropiada, creemos que tenemos una razón válida para hacer lo que hacemos. Te aseguro que hasta Hitler creía que estaba haciendo lo correcto.

Con los personajes pasa lo mismo: hay una motivación que hace que un antagonista crea que está haciendo lo correcto, aunque solo sea perceptible desde su punto de vista. Trabajar esa motivación es el primer paso para tener un buen villano.

2. La entrada:

Siendo el villano la fuerza contra la que tiene que combatir el protagonista, el momento en que choquen por primera vez debe ser un momento importante en la narración, en el cual se deja en claro cuál es el conflicto que los enfrenta y la postura de cada uno.

Recuerdo con mucho cariño una película animada en la que salen Superman y Lex Luthor (si, seguimos con los superheroes). Hay una escena en la que ambos, protagonista y antagonista en encuentran, y termina con Luthor envenenando a Superman y le dice: “Inclínate ante mí bestia alienígena” y lo hace arrodillarse, kriptonita de por medio.

En esa escena se establecen dos puntos vitales para crear un personaje antagónico:

El primero es que demuestra su motivación: le tiene envidia a Superman y en lo profundo de su ser le tiene miedo por ser un ser alienígena todopoderoso.

El segundo punto: un buen antagonista se muestra en un comienzo como una fuerza mayor a la del protagonista, una prueba a superar y que requerirá un esfuerzo supremo.

3. Contraste:

En la vida real hay muy pocas cosas que se dividan entre el bien y el mal. Lo que en realidad hay es una disputa entre valores antagónicos a los que luego le aplicamos un matiz moral.

Todos estamos a favor de que se respeten las leyes, pero cuando estamos en un contexto de injusticia o discriminación como el apartheid la ilegalidad se convierte en lo bueno y la legalidad lo malo.

Con los héroes y villanos pasa algo parecido: cada uno representa un valor que se opone al otro, y es este contraste el que genera el conflicto. Pero a veces, esta diferencia es mínima: solo una postura ante lo que están dispuestos a hacer para conseguir un objetivo.

Las mejores rivalidades son aquellas en las que no hay un bando bueno o malo, solo dos personas que tienen objetivos que desean cumplir a toda costa, cada uno bajo una estructura de valores opuestas.

Y es este choque de valores lo que genera interés en un villano. Tanto así, que llegamos al punto en que vemos al antagonista y aunque sepamos que está haciendo algo incorrecto, no podemos evitar simpatizar con él.

Es por ello que a veces los antagonistas sean incluso más populares que los protagonistas.

4. Enfrentamiento:

Como el héroe y el villano están destinados a chocar entre si, y es el villano superior al principio de la obra, le toca al protagonista mejorar sus habilidades para nivelar el terreno. Esto ocurre a lo largo del desarrollo de la historia: se nota, en particular, en las películas de deporte.

Esto pasa por superar algún trauma, realizar algún entrenamiento o aprender de sus experiencias pasadas. Es entonces cuando tiene lugar el enfrentamiento final, donde se decidirá quién será el ganador.

Esta batalla final es la escena más importante de tu obra.

Recuerda que ambos personajes están luchando con todas sus fuerzas, cualquiera puede ganar. No hagas la resolución del clímax algo demasiado sencillo para el héroe, que tenga que sacrificar algo o hacer lo impensable para triunfar.

Los mejores finales, son aquellos en los que el protagonista lo sacrifica todo para triunfar.

Conclusiones

Mientras escribía este artículo en más de una ocasión me quede pensando si era lo correcto usar la palabra villano, ya que a lo largo de este texto trato de explicar que para mí un antagonista es algo por completo diferente a esos millonarios de nariz ganchuda y monóculo que amordazan a mujeres frente a las vías del tren que aparecían en las animaciones de principios del siglo pasado.

Si tuviera que tratar de aglutinar lo que significa un buen antagonista sería ese personaje que, aunque todos sabemos que está haciendo algo incorrecto, aun así, quedamos admirados por su convicción y nos decimos: Pues, en parte tiene razón.

Espero que estos consejos te ayuden a escribir grandes villanos sin que sean tan malo malotes.

Y recuerda, a escribir se aprende escribiendo.

Anuncios

Un comentario en “Cómo escribir buenos villanos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s