Guía elemental para la creación de personajes

guia-elemental-para-la-creacion-de-personajes

Pocas cosas hay más importantes para escribir un cuento que tener buenos personajes. Son ellos quienes enfrentan el conflicto, los que crecen, experimentan dilemas y luchan con emociones puras que serán transmitidas a los lectores.

Es por ello que como escritor debes concentrar buena parte de tus esfuerzos en construir personajes tridimensionales, capaces de provocar empatía y tengan algo significativo para decir. De lo contrario tu historia estaría protagonizada por un maniquí que mueves a tu conveniencia.

Escribir personajes no es tan sencillo como lo podrías creer. Por lo general creemos que con una descripción de sus características físicas y unas frases prefabricadas estamos resueltos. Entonces tendríamos a un muñeco de ventriloquia que habla por el escritor, en lugar de tener voz propia.

En el otro extremo está el encariñarnos tanto con nuestros personajes que no queremos que les pase nada malo, por lo cual los hacemos invencibles, todo poderoso y más sabios que nadie. Ese tipo no solo que no es verosímil, es aburrido y hasta irritante para algunos lectores.

De allí que dedicaremos la clase de hoy a tratar el diseño de personajes.

Sin más que agregar, comencemos.

¿Qué son los personajes y de dónde salen?

Para escribir un buen personaje primero debes saber qué son los personajes y de dónde provienen. Por lo general atacamos la hoja en blanco apenas tenemos una imagen vaga de cómo debería ser un personaje, sin pensar en las funciones que deben realizar en la narración.

Ten presente que al igual que la estructura dramática, la ambientación, el género y el lenguaje que usamos, los personajes son una parte del mecanismo que ponemos en marcha para generar un efecto en el lector y exponer nuestra premisa.

Un personaje es una idea creada por el escritor, y como tal, tiene la función de transmitir un mensaje, por mucho que se haga por medio de recursos indirectos como son sus acciones y lo que se intuye de sus palabras.

Por convención, los personajes, en especial en la novela, giran alrededor de distintas perspectivas de la premisa bajo la que se rige la narración, la cual se expresa por medio de sus objetos del deseo: un objetivo, posición, persona, objeto o ideal que sea tan importante para ellos que los haga actuar.

Podemos analizar cualquier personaje hasta encontrar el qué quiere, pero necesariamente deben superar este denominador común. De lo contrario estaríamos ante personajes artificiales, hechos por una mera necesidad expositiva, y que no serían más que marionetas a la orden del narrador.

De allí que sea necesaria la construcción de los subtextos.

Subtexto

Al igual que las personas, los personajes no tienen por qué decir la verdad siempre ni actuar de acuerdo a sus verdaderos deseos. En el mundo real cada quien hace lo posible por garantizarse una buena posición, de allí que cuiden sus palabras y que revelen sus verdaderas intenciones de soslayo.

A esto se le llama subtexto, y es vital para evitar que tus personajes no se conviertan en meros expositores, para que se vayan plantando pistas de la historia y construyas diálogos más interesantes.

Y para saber la ubicación en el mundo de nuestros personajes, toca explorar sus dimensiones.

Dimensiones de los personajes

Imaginemos que creamos un personaje para un cuento, porque el curso va de cuentos, es alguien que siempre está en lo correcto, defiende a los justos, no le teme a la muerte y lo quieren todos y todo el mundo. Siempre consigue lo que quiere y que destruye al antagonista en las primeras de cambio.

Bueno, ese personaje perfecto es lo que podríamos llamar una Mary Sue: alguien tan perfecto e intachable que parece un muñeco de arcilla, que no tiene personalidad y que todo cuanto haga le resulta sencillo, al punto que no es un reto.

Este tipo de personajes son los que rompen el pacto de la incredulidad con el lector, que puede hacer dos cosas: o dejar el cuento por la mitad o detenerse para decir entre dientes “como que me quieren caer a embustes”. A nadie le gusta una pantomima con una marioneta mal hecha.

Para evitar que esto ocurre, los teóricos de la narrativa plantearon las dimensiones: los diferentes niveles en que la vida de un personaje está compuesta. Son los rasgos que lo colocan en el mundo ficticio que construimos a su alrededor, cómo se relaciona y cómo reacciona a él.

Son tres las dimensiones de los personajes:

  • Externo: La posición social, la educación, el estatus economía, el lugar de trabajo, el país en que reside, lo que ocurre a su alrededor.
  • Personal: Las relaciones interpersonales, su familia, sus amigos, su vida amorosa.
  • Interna: ¿Qué piensa?, ¿Qué quiere?, los pensamientos más íntimos de nuestro personaje.

Volvamos un momento con nuestro personaje creado: si él es bueno en todo lo que hace, todos lo quieren, siempre está en lo correcto, no tiene rivales y puede hacerlo todo, entonces no hay conflicto, y sin conflicto no hay historia. En resumidas cuentas, estamos en presencia de un maniquí súper poderoso.

Ahora comparémoslo con uno de los personajes más poderosos e icónicos de la ficción occidental: Superman.

El superhéroe por antonomasia es uno de los personajes más maltratados por los cientos de escritores, y aunque pueda parecer que es otro maniquí que todo lo puede, es más complejo de lo que parece.

Dimensión externa: Es capaz de hacerlo todo, es correcto, pero no por eso deja de ser un hombre que no puede estar en todos lados; es propenso a fallar, y se siente responsable por no salvarlos a todos. Superman vive en los Estados Unidos, y en varias ocasiones se ha visto que recibe órdenes de su presidente, pero él siente que debe ser el defensor del planeta entero ¿cuándo acaba su lealtad nacional y cuándo inicia su responsabilidad con el mundo?

Dimensión personal: Aparte de su círculo más cercano, nadie sabe su verdadera identidad, y quizás el mismo tampoco la sea: es un superhéroe, es el hijos de unos granjeros, es el último superviviente de su especie. Por más que quiera no puede relacionarse con el mundo tal cual es, por lo cual adquiere una fachada de torpe, bobo y despistados. Y claro, está la duda de ¿hasta qué punto su representación de Clark Kent es la forma en la que Superman nos ve?

Dimensión interna: Siente la necesidad de ser lo protector de su mundo, siguiendo un estricto código moral que no acepta excepciones. Siempre quiere ayudar al prójimo, pero siempre se pregunta hasta qué punto su intervención detiene la normal evolución de la sociedad. Trata de hacer lo correcto, pero es tan poderoso que cree tener la razón por encima de cualquier otra posición, al punto que hay momentos en los que Superman se convierte en un dictador. Quiere preservar el legado de su planeta natal, pero no si eso significa sacrificar a la Tierra, por lo cual lo guarda en su fortaleza, ¿pero no está más bien escondiendo la historia de su pueblo?

Como puedes ver, todo personaje se puede volver interesante si se trabaja lo suficiente en sus dimensiones, y, lo más importante, si estás entran en conflicto.

Piensa en tus personajes como personas reales: si alguien está feliz con su posición, sus relaciones y consigo mismo no querrá cambiar nada; pero si por el contrario una de sus dimensiones está insatisfecha a causa de una de las otras dos, o que para estar realizado en una dimensión debe sacrificar a la otra, allí es donde viene el conflicto.

Sé que puede parecer algo engorroso dedicarle tanto tiempo al diseño de personajes, pero ten presente que este tratamiento lo debes tener para los protagonistas de todas tus historias, ya sean cuentos o novelas. Ya con tus antagonistas o secundarios puedes relajarte más.

Conclusiones

Más que en cualquier otra clase, temo la impresión que con esta he omitido más contenido. Más que nada lo referente a las funciones de los diferentes personajes con respecto a los protagonistas.

Me vi en la necesidad e hacerlo puesto que en los cuentos la cantidad de personajes que se presentan se cuentan con los dedos de una mano, además de que su desarrollo se intuye a través del conflicto que se presenta.

Y recuerda, a escribir se aprende escribiendo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s