Cómo escribir el argumento de tu libro

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Escribir una novela, presentar una obra de teatro, dibujar un comic o filmar una película se puede resumir en contar una historia, pero no cualquier historia: es sobre crear un mundo y unos personajes con los cuales las personas se pueden sentir identificados.

Y esto se consigue dirigiendo todos los esfuerzos del escritor a producir en el espectador cierto efecto (miedo, suspenso, alegría, exaltación, empatía) a lo largo de la obra.

Una de las mejores maneras de mantener la congruencia a lo largo de la obra y no perder el hilo conductor de los acontecimientos de la misma es estableciendo una premisa y respetar un argumento claro.

Ahora bien, ¿cómo se consigue esto? Muy sencillo, te diré: escribiendo una idea controladora.

La idea controladora

La idea controladora es una oración que en la que el escritor resume el argumento de la obra. Más de esos sería demasiado. Akira Kurosawa decía que si no podías escribir el argumento completo de una película (en nuestro caso, un libro) en la palma de tu mano entonces no servía.

En esta oración se busca es englobar en conflicto principal que justifica las acciones de los protagonistas, así como su desenlace.

Pongamos algunos ejemplos para ser más gráficos, otra vez usando referencias a películas de Pixar:

Buscando a Nemo: Un padre busca a su hijo.

Monster, Inc.: Regresar a Boo a su mundo.

Toy Story: Rescatar a Buzz y regresar a casa de Andy.

Como verán no es nada del otro mundo, solo hace falta sentarse con calma y meditar sobre qué historia buscamos contar, más allá de las tramas secundarias, de los temas y los motivos ocultos que mueven a los personajes.

Y es que allí está la trampa: el argumento se puede moldear según la premisa que nos estemos planteando, pero no al revés. Para darme a entender mejor, volvamos a los ejemplos:

La idea controladora de los comics de Batman: Una persona sin poderes combate el crimen.

La idea controladora de la serie de El Chapulín Colorado: Una persona sin poderes combate el crimen.

Como podrán ver ambos cuentan la misma historia pero con diferencias en el tono y la premisa que las hacen opuesta:

Por un lado Batman en un drama que a veces se mete en el género de misterio, que va de un hombre, obviamente mal de la cabeza, que decide tomar la justicia por su cuenta, aunque eso le cueste la cordura. Y por el otro tenemos una comedia sobre un individuo tono, débil y cobarde que aún así hace su mejor esfuerzo para hacer el bien a punta de ingenio.

Conclusiones

No te dejes intimidar por la idea controladora, es solo una guía para que no pierdas el rumbo de lo que quieres contar sin quitarle espacio a la inspiración o para elegir el tono.

Solo una buena premisa con un argumento establecido pueden garantizarte unos cimientos fuertes para tu obra. Después, solo queda escribir.

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